El puente sobre el río Colorado

Este post también está disponible en: English, Català

“Es importante mantenerse hidratado!”, “El agua es necesaria!”, Son algunos de los eslóganes que Cory Roussel clama mientras atraviesa el puente de Congress Avenue, atestado de curiosos que se apoyan en la barandilla expectantes. De acuerdo con el servicio meteorológico nacional de Estados Unidos, en Austin, la capital del estado de Texas, sólo se superan los 38 º C 18 días al año. Es agosto, y es uno de esos días. Quizá por eso no hemos podido renunciar a su ofrecimiento. A pesar de son ya las 6 de la tarde el calor todavía se deja sentir, y la multitud que se congrega en el puente es suficiente para que Cory venda entre 100 y 200 botellas cada noche, nos detalla satisfecho. Un pequeño negocio que le permite ganarse la vida trabajando sólo las tardes de marzo a noviembre, mientras hay murciélagos.

Sustenta su negocio una maternidad de murciélagos rabudos mexicanos (Tadarida brasiliensis) que ocupa las fisuras que surcan este puente del río Colorado y que cada noche atrae a cientos de personas que observan el vuelo de los murciélagos de todos los ángulos posibles: desde encima y debajo del puente, desde las orillas del río, o desde embarcaciones de todo tipo. El modesto río Colorado de Texas no ha dejado la impresionante huella en el paisaje de su hermano mayor que discurre más al este entre Estados Unidos y México, pero ofrece igualmente un espectáculo natural raro y único. Un millón y medio de animales se concentran en este puente que lo cruza. Su presencia nos llega primero por la nariz y después por el oído a medida que nos acercamos, aún de día, al puente. Al atardecer los murciélagos abandonan su refugio seguro y tranquilo para volar hacia las zonas agrícolas vecinas donde encuentran los insectos que necesitan para alimentarse. Al hacerlo forman una larga desfilada que se extiende hacia el horizonte. Las últimas luces del día, con la silueta del moderno centro de la ciudad como telón de fondo, confieren a la escena un aire casi irreal. Una extraña pero armoniosa mezcla de neones, rascacielos y naturaleza sitúan el espectáculo en las antípodas del ideal de naturaleza prístina, pero no por ello lo hacen menos atractivo. Los aproximadamente 140.000 visitantes que anualmente se acercan a presenciarlo dan testimonio de ello.

El negocio de Cory es una pequeña muestra del movimiento económico que genera en Austin la colonia urbana de murciélagos más grande de Estados Unidos, que de acuerdo con las estimaciones del Bat Conservation International (BCI) asciende a los 8 millones de dólares anuales. Los principales sectores beneficiados son la restauración, los hoteles y el transporte. Los visitantes, aunque mayoritariamente tejanos, provienen de todos los rincones de Estados Unidos y de un buen número de países extranjeros. Dianne Odegard, la enérgica coordinadora de Educación y Capacitación Pública del BCI, nos da una cálida bienvenida al pie del puente y nos expone la historia de la colonia y la larga lucha por su conservación que abandera la ONG que representa. Un giro del rechazo social hacia la puesta en valor, conseguido gracias al esfuerzo de sensibilización continuado desde la década de los 80, resume la hazaña de esta organización.

 

Homenaje a los murciélagos del Congress Avenue Bridge
Homenaje a los murciélagos del Congress Avenue Bridge
Algunos bat-indicios en la ciudad
Algunos bat-indicios en la ciudad
Murciélagos y marketing
Murciélagos y marketing
Para ver murciélagos arriba a la izquierda por favor
Para ver murciélagos arriba a la izquierda por favor
Expectación por tierra y agua
Expectación por tierra y agua
Encima del puente al atardecer
Encima del puente al atardecer
Maquillaje de murciélagos para pasarlo bien los más pequeños
Maquillaje de murciélagos para pasarlo bien los más pequeños
Murciélagos saliendo de debajo del puente
Murciélagos saliendo de debajo del puente
El puente en plena acción
El puente en plena acción
Se acabó el espectáculo
Se acabó el espectáculo